El juzgado consideró probado que el hombre acabó con la vida del animal con la finalidad de coaccionar, intimidar, acosar o producir menoscabo psíquico a su pareja.
El juzgado consideró probado que el hombre acabó con la vida del animal con la finalidad de coaccionar, intimidar, acosar o producir menoscabo psíquico a su pareja.