El Supremo admite reclamar daños sobrevenidos por agravación de secuelas e impone a la aseguradora los intereses del art. 20 LCS por su pasividad.
El Supremo admite reclamar daños sobrevenidos por agravación de secuelas e impone a la aseguradora los intereses del art. 20 LCS por su pasividad.